Tempestad en la Cordillera por Walter Guevara Arze

No había pensado en leer todo este cuenta hoy- son treinta páginas en total y a veces mi lectura es dificultuosa. Pero este cuenta me atrayó y quería terminarlo. La culminación fue la muerte de los hijos del protagonista Juan Mamani Poma, un mestizo quechua. La imagen más poderosa es de estos niños, Juanito, de seis años, abrazando a su hermanita la Marucha, de cuatro años, mientras los dos están abandonados entre las montañas durante la tempestad. Mueren del frío.
Pero tras este cuento está el relato más grande y la verdad implacable de la explotación de los pobres y las divisiones entre sí. De esta manera, parece que no ha cambiado nada desde que llegaron los conquistadores. Tras este cuento tenemos en cuenta que tal vez ocho millones de obreros indianos y negros habían perdido la vida en las minas bolivianas bajo los dominadores españoles.
Hoy en día siguen trabajando gente en las minas. Los sueldos no son tan malos pero si trabajas en las profundidades de las minas, no debes esperar que vivieras más que diez años. Creen que trae la mala suerte si las mujeres trabajan dentro de las minas, pero ellas trabajan con los restos de lo que sacan los hombres. La polución de la mina impacta a los ríos en que ellas trabajan a veces. Se dice que en unos ríos si se mete una persona no acustombrada a las aguas saldrá en salpullido o erupciones por la pozoña de las aguas. Y dijo una periodista que no había visto mujeres blancas trabajando allí. En fin, las condiciones de la vida actual siguen todavía en Bolivia.
Una raiz del problema es el dinero. Lo política demanda que el gobierno controla a las minas…las nacionalizaron hace unos años. En 2007 hubo una protesta violenta…los mineros tiraban explosivos (que se puede comprar barato libremente allí). Las condiciones son horribles. Como están las minas en las montañas, es más difícil respirar. Hace frío afuera y calor insoportable adentro. Dejan ofrendas al dios Tio para que se les protejan.

Hoy leí un artículo de BBC noticias que explicó que en China por fin murieron menos que 100.000 mineros en incidentes de minas. Allí hay minas illegales y también no tienen cuidado de los obreros. En Bolivia no parece que son illegales- todos pueden hacerse minero. Se puede comprar todo lo que necesita para minar. Un pueblo se hundió en una caida de lodo. Estaba construida por el lado de una colina y allí arriba la gente buscaban oro, dejando hoyas abiertas en la tierra. Cuando llueve, entonces, no hay nada que puede agarrar la tierra.

En este cuento un pobre decide llevar su familia a las montañas para que trabaja en las minas. Piensa que va a sacrificar unos años y tal vez su salud pero va a salir más rico. Su pedacito de tierra no le daba de comer. Le pagan allí, pero no como había esperado. Despues de unos cinco años, allí está todavia. De repente muere su esposa amada, y los gastos del funebre le ponen en deuda. Le dicen que necesita trabajar al menos seis meses para pagarlo. Ya está atrapada en las montañas sin alguien para cuidar a sus niños. Si intenta salir, la policía de las minas lo perseguirá.

Desde ese problema desesperado se encuentra con un hombre, un arriero que va por una valle. Decide enviar sus hijos con el arriero y seguirles la próxima noche para escaparse de las minas. Pero el arriero es también pobre y gana más dinero por llevar minerales robados que consigue de un indio que ayuda en las minas. Por el dinero el arriero decide dejar a los chiquillos mientras visita el indio. Tarda el indio en llegar a su casita, y cuando regresa al camino ya nieva y no se puede ver a los niños. Para salvarle la vida, el arriero huye a su valle, abandonando a los niños. El padre se pierde, deciden enterrar a los hijos juntos porque así se les encuentras congelados, y las madres se asustan del horror del evento.

La pobreza atrae a Juan a las minas y lo atrapa allí. Además de la pobreza hay que considerar que no tenía ningunos beneficios que disfruto yo, por ejemplo. Ni segura de la vida de su esposa, ni días libres para enterrar a su esposa. Su empleador lo acusa de emborracharse y no le importa la verdad de su situación ni la de sus hijos.
La pobreza hace que el arriero abandona a los niños.
No queda Juan con nada.

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